Relato erótico

Mi primer polvo como escort

Me llamo Amanda y lo que te confieso aquí no lo sabe nadie más. Al menos no con mi nombre auténtico. Y quiero que siga siendo así. ¿Por qué? Bueno, porque lo que hago (aunque me encanta) hay ciertas personas que no lo ven demasiado bien… Pero a mí eso no me ha importado demasiado. La moral, las normas… es lo primero que se salta la gente cuando tienen una buena oportunidad delante. Y eso es lo que hago. Un día me salió la oportunidad de trabajar como chica de anuncios eroticos y la tomé. Sin pensármelo demasiado. Porque estas cosas o se hacen o no se hacen así que antes de dudar demasiado ya estaba en casa de un cliente aceptando mi primer trabajo. ¿Quieres saber cómo fue?