Cuando la fiesta Erasmus se desmadra

Sexo Escorts

Geraldine tenía 22 años y era de Burdeos, una delicia francesa de cabello rubio y mirada profunda. Desde que había llegada a España se llevaba muy bien con Irene, una muchacha navarra con el cabello negro azabache y la mirada tan intensa que podía competir con la de su compañera. Irene estaba de Séneca, probando suerte afuera también, así que las dos eran asiduas de las fiestas Erasmus (y de todas las que les salieran al paso en realidad)…

 

Hoy es turno de Erasmus Party en casa de Oleg, un tío alto made in Moscú y que a quien más a quien menos le despierta algún sentimiento libidinoso… Irene, Geraldine, Oleg, su colega Alexey y otras veinte o treinta personas se juntan en ese piso con terraza.

 

La noche no tarda en caer. Para entonces las cervezas primero y los gins y los tequilas después ya son los que dirigen los movimientos de cada uno y las inhibiciones se van desnudando para propiciar acercamientos, para que alguien decida llamar a Cleopatra Escorts para algo más de diversión, para que de repente haya un colchón en medio del salón y unos cuantos caigan en él. Los ánimos se encienden, la ropa empieza a amontonarse al lado del colchón. Entre cojines y botellas de alcohol Irene va al ataque de Oleg, ese morenazo. Le come la boca y empieza a recorrer su torso con la lengua hasta que… hasta que Geraldine le coge el relevo y sigue abajo y abajo, rítmicamente, mientras Oleg sólo puede gemir y suspirar para contener todas sus ganas. Y ella sigue volcada en darle placer, se pone más caliente cada vez.

 

Para Alexey la navarra es todo exotismo y su mano desliza el tirante del sujetador de ella. Ella sólo le mira, retándole. ¿De verdad te atreves a hacer lo que quieres hacer? Y sin previo aviso Irene le mete la lengua hasta la campanilla a Alexey. Acto seguido se pone en cuclillas. “¿Qué me vas a hacer?”. Alexey está muy caliente. La empuja contra la pared y empieza a lamerle la espalda. Empieza por los hombres y llega abajo. Y le hace un beso negro mientras Oleg, al lado de ella, empieza a masturbarla. Las habilidades de Geraldine con el oral son formidables y otro chico de la fiesta, Anders, el noruego de intercambio, se acerca más duro que en una peli porno para…

 

Llaman al timbre. Son las chicas de Cleopatra Escorts. Son dos pibones con cuerpos que invitan a arrancarles el vestido de un tirón y ponerlas a cuatro patas. Y eso es lo que hace Anders. Las dos para él. Pero no le durará mucho la “soledad”. Geraldine tiene ganas de jugar y ni Alexxey ni Oleg ni Irene dejarán que jueguen solos….

 

¿Quieres saber cómo acaba el relato? Pues deja de imaginar y llama a Cleopatra Escorts, consigue las chicas que más te exciten y haz las cosas más sucias que tu mente imagine. ¿Estás listo/a para un sexo intenso como nunca?

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